Prácticas breves para salir del modo alerta, en cualquier momento del día
Hay días en los que el cuerpo sigue corriendo aunque ya te hayas sentado. Los hombros suben solos, la mandíbula se aprieta y la cabeza no deja de hacer listas. No es que lo hagas mal: es que llevas mucho tiempo en modo alerta y el cuerpo se ha acostumbrado.
Esta guía no te pide grandes cambios. Te propone cinco pausas de unos cinco minutos, para hacer donde estés: en casa, en el trabajo, en el coche aparcado o antes de dormir. Cada una le da al cuerpo una señal distinta de que, por un momento, puede bajar la guardia.
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