Seis semanas para mirarte a ti y acompañar mejor a tus hijos. Sin culpas y sin recetas, a tu manera.
Un solo pago. Incluye las 6 semanas y el libro de acompañamiento.
Inscribirme · 89 €Tengo dudasRegalar este programaPrimero rellenas un formulario breve y después haces el pago con tarjeta o Bizum.
Hay momentos criando en los que te oyes hablar y no te reconoces. O sí: reconoces la voz de tu madre, de tu padre, de quien te crió. Otras veces es al revés, y te esfuerzas tanto en no repetir lo que viviste que acabas con un cansancio enorme, sin saber muy bien dónde está el punto medio.
Crecer a su lado es un camino de seis semanas para quien cría: madres, padres, abuelas y abuelos, parejas que crían a los hijos de otra relación. No te voy a dar pautas ni recetas. Te voy a proponer que te mires a ti, con mucho cariño, porque desde ahí se acompaña mejor.
Lo haremos con enfoque Gestalt, prestando atención a lo que te pasa aquí y ahora, y con la mirada de las Constelaciones Familiares, que nos ayuda a ver el lugar de cada uno en la familia. Sirve igual si tus hijos son pequeños o adolescentes, y no tienes que hacerles hacer nada: el trabajo es tuyo.
Cuando crías, tu propia infancia vuelve a pasar por delante.
Tu hijo no es lo que esperas ni lo que temes. Es quien es.
Un no dicho con cariño también es una forma de cuidar.
Antes de acompañar su tormenta, busca tu propia orilla.
Los hijos nos quieren tanto que cargan con lo nuestro. Dejarles libres también es amarles.
No solo heredas una familia. También estás creando una.
Cada semana te llega una página nueva con una idea, tres ejercicios y preguntas para escribir.
Pensados para la persona adulta que cría. Algunos son de observación durante la semana, sin hacer nada raro con tus hijos.
En PDF y por partes: cada semana te llega la que toca y, al terminar, el libro completo. Para imprimirlo y escribir a mano si eres de papel.
Sin directos, sin grupos y sin horarios. Las páginas no caducan.
Crecer a su lado es un programa nuevo, así que todavía no tengo palabras de quienes lo han hecho. Sí las tengo de personas que han venido a una sesión presencial, y hablan de lo mismo que quiero ofrecerte aquí: un espacio donde sentirte en buenas manos.
«Al igual que la primera vez, la sesión de hoy ha sido increíble. Salgo de allí como si me hubiera quitado una carga de encima. Más liviano, más tranquilo, como nuevo. Recalcar, como siempre, que todo está cuidado al detalle, pero lo que de verdad marca la diferencia es ella, Magalí. Su manera de tratarte hace que te sientas en buenas manos desde el minuto uno. Se nota que lo hace con cariño y mucha sensibilidad. Seguiré volviendo sin ninguna duda: es un regalo para el cuerpo y para la cabeza.»Segunda sesión · Ritual de Reconexión
«En todo momento me sentí especial, escuchada y cuidada. Magalí me relajó y me transmitió toda su dulzura. Sin duda, un momento para estar en presencia y con uno mismo. Muy agradecida.»Ritual de Reconexión
Si eres de las primeras personas en hacer Crecer a su lado, me encantará leer cómo lo has vivido. Testimonios reales, compartidos con permiso.
Son dos pasos. Primero me dejas tus datos para que pueda enviarte las semanas y el libro de acompañamiento; después haces el pago.
Gracias. Ya tengo tus datos.
Pago seguro con tarjeta o Bizum a través de Stripe. En cuanto se confirme, te llegan a tu correo la bienvenida y la primera semana.
No he podido enviar el formulario desde aquí. Mándame tus datos por WhatsApp o por correo y sigue con el pago.
Para nada. Te lo explico todo de forma sencilla. Solo hacen falta ganas de mirarte con honestidad y con cariño.
No. Es para cualquier persona que cría o acompaña de cerca a un niño, a una niña o a un adolescente: abuelas y abuelos que crían, parejas que crían a los hijos de otra relación, familias adoptivas o de acogida. Si crías, es para ti.
Sí. Sirve tanto si tus hijos son pequeños como si son adolescentes, y en muchas semanas encontrarás ejemplos de las dos etapas. La adolescencia remueve mucho a quien cría, y mirar lo tuyo te ayuda a acompañar sus portazos y sus silencios sin perderte. He guiado grupos con adolescentes y conozco de cerca esa etapa.
El camino es para ti igual, porque todo el trabajo lo haces tú, desde tu lugar. Hay una semana en la que miramos con cuidado el lugar del otro progenitor, esté presente o no y aunque la relación sea difícil. Respetar ese lugar ante tus hijos no te obliga a nada con esa persona.
No. Los ejercicios son para ti y los haces a solas. Algunos te proponen observar con calma durante la semana, o probar otra manera de poner un límite o de reparar, pero nunca hacerles hacer nada raro. El cambio empieza en ti, y ellos lo notan sin necesidad de explicarles nada.
No. Crecer a su lado tiene textos, ejercicios, algunas frases para decir en voz alta y preguntas para escribir. Lo haces cuando te venga bien, también cuando en casa ya duermen.
Alrededor de una hora por semana, sin interrupciones, que puedes repartir en varios ratos si lo necesitas. Algunos ejercicios son de observación y los vas haciendo durante la semana, en tu día a día. Recibes una página nueva cada semana, durante seis semanas.
No pasa nada, y criando es lo más normal. Las páginas no caducan. Ve a tu ritmo y vuelve a ellas siempre que lo necesites.
No. Es un acompañamiento de crecimiento personal para quien cría, no una terapia ni una guía de pautas. Si estás pasando por un momento muy difícil o estás en tratamiento, háblalo antes con tu profesional. Y si en casa hay violencia o un problema grave, busca ayuda profesional.
Es un único pago de 89 €, con tarjeta o Bizum a través de Stripe, aquí mismo en la web: primero rellenas el formulario de inscripción y después pagas. En cuanto se confirma, te llegan a tu correo la bienvenida y la primera semana.